Operar por validación externa parece lógico: si varias cuentas dicen lo mismo, debe haber algo ahí. El problema es que el consenso no reemplaza un plan. Si no tienes reglas claras, gestión de riesgo definida y una lógica que puedas repetir, estás tomando decisiones prestadas.
En cripto, eso suele pagarse caro. Construir criterio no es tener más indicadores. Es poder explicar por qué entras, cuánto estás dispuesto a perder y en qué punto sales, incluso si el mercado se mueve en tu contra.
De eso trata esta conversación: del momento en que entiendes que seguir voces no es lo mismo que tener criterio propio.
En esta nueva edición de Antes de Ser Rentable, la serie que te muestra historias reales de traders y el proceso que enfrentaron antes de alcanzar consistencia en sus resultados, entrevistamos a Nico Risso, de Argentina.

Nombre: Nico Risso
Edad: 33
País: Argentina
¿Hace cuánto operas criptomonedas? Menos de dos años
Dónde Seguir a Nico:
1. ¿Cómo llegaste al trading de criptomonedas y qué creías que iba a pasar?
Llegué medio tarde y medio por ego, si soy honesto. En 2021 veía a conocidos hablar de cripto como si fuera obvio, como si el tren ya estuviera pasando y yo mirando desde el andén. Me generaba una mezcla rara entre curiosidad y miedo a quedarme afuera. No era solo plata. Era sentir que estaba entendiendo algo “del futuro” que otros sí estaban entendiendo.
Arranqué mirando videos en YouTube a la noche, después de trabajar. Me acuerdo literal estar en la cama con el celular viendo velas japonesas sin entender nada pero convencido de que “si aprendía eso” iba a poder generar un ingreso extra. Pensaba que en seis meses iba a poder dejar de depender al cien por ciento de mi sueldo. No sé si me lo creía del todo, pero lo necesitaba creer.
2. ¿Cuál fue el error más doloroso en una operación de trading cripto; el que más te marcó? ¿Qué pasó y qué aprendiste de ese momento?
Hubo uno que me marcó mucho. Me metí en una operación con apalancamiento porque “la veía clarísima”. Había visto tres cuentas en X diciendo casi lo mismo. No puse stop. Pensé “bueno si baja un poco, aguanto”. Bajó más. Y más. Y más… Y cuando quise reaccionar, ya estaba emocionalmente bloqueado. Dejé de mirar la pantalla porque no sabía qué hacer y ya no quería saber cuánto había perdido.
Perdí todo lo que tenía en esa operación. Me enojé un montón, aunque en el fondo sabía que la había cagado yo. No el mercado. Yo. Tardé un tiempo en aceptar eso sin querer encontrarle otra explicación.
3. ¿Hubo algún momento donde pensaste en dejar de hacer trading? ¿Cómo lo superaste? ¿Qué te hizo volver?
Tantas veces que no podría contarlas jaja. Sobre todo después de rachas malas donde sentía que cada decisión era incorrecta. Ves por todos lados gente que declara ganancias extraordinarias, que muestra cómo interpreta el mercado correctamente y dudas de si sos capaz de lograrlo. Pero soy testarudo un poco. Y darme por vencido no es algo que me caracterice.
Lo superé bajando el tamaño de las operaciones Me obligué a volver a las bases, a operar chico para volver a sentir que podía decidir sin estar paralizado. Empecé a buscar maneras de ir probando mis habilidades, ver dónde estaba parado, descubrir qué tenía que reforzar para progresar. Empecé a trabajar en mi proceso, básicamente.
4. ¿Qué fue lo más difícil de aprender sobre el trading y por qué te costó tanto?
Domar mi impulso de querer ganar rápido. Consumís horas y horas de videos de setups, te hypeas con la estrategia perfecta, con el combo de indicadores que te van a dar la clave y cuando pegas una o dos te parece que ya estás y después el mercado, te domestica. Yo venía de entornos donde uno + uno es dos, donde si analizás bien, ganás. Acá podés analizar bien y perder igual. Eso me costó muchísimo.
5. ¿Qué es lo que más te pesaba mentalmente al momento de decidir una operación?
Por ahi, ver movimientos grandes y sentir que me los estaba perdiendo. Eso me hacía entrar tarde. Las opiniones en redes me contaminaban un poco también. Si alguien que seguía mucho decía algo con mucha seguridad, dudaba de mi análisis. Entonces cualquier argumento me parecía válido y me sentía a la deriva un poco.
Es muy incómodo operar desde ese lugar. No lo recomiendo.
6. ¿Qué diferencia hay entre el trader que eras hace un año y el que sos hoy?
Antes necesitaba que alguien más confirmara lo que veía antes de entrar. Hoy puedo explicarme a mí mismo por qué entro y por qué salgo. No siempre tengo razón, eso quedó claro. Pero al menos la decisión es mía y puedo revisarla. Es como que nace de un proceso que puedo repetir.
Antes quería estar en todo. Hoy prefiero perder oportunidades, incluso cuando el mercado después te “demuestra” que podrías haber ganado más.
7. ¿Hay algo que te costó aceptar sobre vos mismo como trader?
Me costó un montón reconocer que gran parte de mis operaciones no nacían de análisis. Veía que algo se movía y sentía que si no actuaba, me lo perdía. Eso no es criterio.
Y lo peor es que cuando ganaba con esas operaciones, me convencía de que había hecho algo bien. Me daba razones para seguir haciéndolo igual. O si después me salía mal, culpaba al mercado o la suerte. Hoy todavía me pasa alguna vez no voy a mentir. Pero al menos lo reconozco antes o más rápido y lo corrijo.
8. Si pudieras hablar con tu versión de los primeros meses haciendo trading, ¿qué te dirías que nadie te dijo a ti?
Me diría que bajar el ego me va a ahorrar mucho dinero. Que no tengo que demostrarle nada a nadie más que a mí mismo. Que operar cripto no es una competencia en X, es una maratón larga que requiere mucha paciencia.
También me diría que tratase de empezar más chico de lo que cree necesario. Que primero tiene que entender cómo reacciona él frente a una pérdida. Que el mercado no es el enemigo, pero su impulsividad sí puede serlo y que si realmente quiere construir algo sostenible, que se olvide de las recetas rápidas, hay que dejar de buscar atajos. Porque en trading, los atajos casi siempre salen caros…


