Durante mucho tiempo creí que entendía el ratio riesgo-beneficio. Sabía calcularlo, sabía decir “esto es un 1:2” o “esto no vale la pena”.
Cuando lo llevé al gráfico me cuenta de que tenía un problema: el ratio fallaba en la ejecución. Y la mejor forma de entenderlo no es con definiciones, sino con ejemplos concretos. Con situaciones donde ves claramente por qué una operación tenía sentido… o por qué estaba rota desde el inicio.
En este artículo voy a mostrarte ejemplos prácticos de ratio riesgo-beneficio, tanto bien planteados como mal planteados, para que puedas reconocerte en ellos y tomar mejores decisiones antes de entrar.
¿Cómo se ve el ratio riesgo-beneficio aplicado en operaciones reales?
Para que el ratio te ayude de verdad, tiene que responder a una pregunta simple: ¿este trade compensa el riesgo que estoy asumiendo?
Vamos a verlo con ejemplos claros:
- Operación con ratio saludable y lógica de mercado
- Operación con ratio “bonito” pero objetivo irreal
- Operación con buen ratio que se rompe por ejecución
- Operación con ratio bajo que parecía una “oportunidad clara”
- Comparación entre dos trades similares con resultados opuestos
Antes de empezar, una advertencia honesta: ningún ejemplo garantiza resultados. El objetivo no es copiar trades, sino entrenar criterio.
Siempre vale saber dónde estás parado En dos minutos puedes descubrir tu nivel y prepararte mejor para tus próximos pasos
Ejemplo 1: ratio 1:3 bien construido (cuando todo tiene sentido)
Imagina este escenario sencillo en trading de criptomonedas.
- Precio de entrada: 100
- Stop loss: 95
- Objetivo (take profit): 115
Riesgo: 5
Beneficio potencial: 15
Ratio riesgo-beneficio: 1:3
Hasta aquí, el número es atractivo. Pero lo importante es por qué esos niveles existen.
- El stop está por debajo de un soporte claro.
- El objetivo coincide con una resistencia previa.
- El marco temporal permite que el precio llegue ahí sin apuro.
Este es un ratio saludable porque:
- No fuerza el stop.
- No estira el objetivo.
- Permite perder varias veces y compensar con una sola ganadora.
Este tipo de ejemplo es el que se usa para explicar el concepto base del ratio riesgo-beneficio en trading.
Ejemplo 2: ratio 1:4 “perfecto” que no llega nunca
Ahora veamos una trampa muy común.
- Entrada: 100
- Stop loss: 97
- Objetivo: 112
Riesgo: 3
Beneficio potencial: 12
Ratio: 1:4
En números, parece incluso mejor que el ejemplo anterior. Pero cuando miras el gráfico con calma, aparece el problema.
- El objetivo está en una zona donde el precio nunca llegó recientemente.
- No hay estructura que justifique ese nivel.
- El movimiento esperado es más grande de lo habitual para ese activo y timeframe.
Este ratio se construyó desde el deseo, no desde el mercado.
Resultado típico:
- El precio avanza un poco.
- Se frena antes del objetivo.
- Retrocede y toca el stop.
El error no fue “mala suerte”. Fue sobreestimar el recorrido solo para mejorar el número.
Este es un caso clásico de ratio inflado, uno de los errores que se corrigen cuando aplicas estrategias reales para mejorar el ratio.
Ejemplo 3: buen ratio que se rompe por ansiedad
Veamos ahora un trade técnicamente correcto, pero mal ejecutado.
- Entrada: 200
- Stop loss: 190
- Objetivo: 230
- Ratio planificado: 1:3
El trade empieza bien. El precio avanza, llega a 215 y ahí aparece la voz interna: “mejor cierro, no vaya a volver”. Cierras en 215.
Resultado real:
- Ganancia: 15
- Riesgo asumido: 10
- Ratio ejecutado: 1:1,5
Este ejemplo muestra algo clave: el ratio que importa no es el planificado, es el ejecutado.
Si esto te pasa seguido, el problema no es tu análisis. Es tu gestión emocional. Y eso no se arregla calculando mejor, sino creando un proceso que te ayude a sostener decisiones bajo presión.
Ejemplo 4: ratio bajo que “se veía clarísimo”
Este es uno de los más peligrosos.
- Entrada: 50
- Stop loss: 45
- Objetivo: 55
Riesgo: 5
Beneficio: 5
Ratio: 1:1
El trade “se ve claro”. Hay momentum, hay noticia, hay entusiasmo. Entras porque “no puede fallar”.
¿Qué pasa cuando pierdes?
- Una sola pérdida borra varias ganancias pequeñas.
- Necesitas acertar mucho para no quedar en negativo.
Este tipo de operación suele repetirse mucho en traders que sobreoperan. El ratio no protege, y el desgaste emocional se acumula.
Este ejemplo explica por qué acertar mucho no garantiza rentabilidad si el ratio no acompaña.
Ejemplo 5: dos trades similares, decisiones distintas
Veamos una comparación rápida.
Trade A
- Ratio: 1:2
- Stop lógico
- Objetivo alcanzable
- Ejecución disciplinada
Resultado: pequeña ganancia consistente.
Trade B
- Ratio: 1:4
- Stop ajustado
- Objetivo estirado
- Ejecución ansiosa
Resultado: stop repetido, frustración.
Ambos trades podían “verse bien” en el gráfico. La diferencia estuvo en cómo se construyó y se ejecutó el ratio.
Un ejercicio práctico para aplicar hoy mismo
Si quieres usar estos ejemplos para mejorar tu trading, haz esto con tus últimos 10 trades:
- Anota entrada, stop y objetivo original.
- Calcula el ratio planificado.
- Anota dónde cerraste realmente.
- Calcula el ratio ejecutado.
Luego responde:
- ¿Cuántos trades rompieron el ratio por ansiedad?
- ¿Cuántos tenían objetivos poco realistas?
- ¿Cuántos ratios bajos entraste igual “porque se veía claro”?
Este ejercicio suele ser más revelador que aprender un indicador nuevo.
Qué te enseñan estos ejemplos sobre el ratio
Después de ver casos concretos, suele quedar claro algo importante:
- El ratio no es un truco para ganar más.
- Es un filtro para perder mejor y elegir batallas.
- Funciona solo si el stop y el objetivo tienen lógica de mercado.
Cuando entiendes esto, el ratio deja de ser un concepto técnico y se convierte en una herramienta de criterio.
Y si lo acompañas con herramientas simples que te ayuden a medir y ejecutar sin improvisar, el impacto es todavía mayor.
Preguntas frecuentes sobre ejemplos de ratio riesgo-beneficio
¿Un ratio alto garantiza que el trade sea bueno?
No. Un ratio alto puede esconder un objetivo poco probable. Lo importante es que stop y objetivo tengan lógica de mercado.
¿Es mejor un ratio bajo con alta tasa de acierto?
Puede funcionar, pero exige mucha precisión. En general, ratios bajos dejan poco margen para errores y aumentan la presión emocional.
¿Por qué mi ratio planificado no coincide con el ejecutado?
Porque cierras antes por miedo o mueves el stop por ansiedad. Eso indica un problema de ejecución, no de cálculo.
¿Cuántos ejemplos necesito analizar para mejorar?
Con revisar honestamente entre 10 y 20 trades propios suelen aparecer patrones claros que te muestran qué corregir.


